EL DECLIVE DEL HOMBRE PUBLICO RICHARD SENNETT PDF

SI el encierro eu cuestiones dei yo se ha. Este problema psicolgico podra interpretarse como d. En los grupos comunitarios, por ejemplo, se expermenta la necesidad de conocer a otro como persona a fi. Este deseo. Lo que hace que una actuacn sea buena o sea, autntica es el caracter de aquellos que se ven comprometidos en ella y no la actuacin en si msma, :m Cuando a una persona se la juzga autntica, o cuando la socedad en su totalidad es descrita.

Author:Kagajin Fegal
Country:Yemen
Language:English (Spanish)
Genre:Automotive
Published (Last):20 December 2017
Pages:46
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ISBN:200-4-86507-301-1
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Knoff, Inc. Debo una especial deuda de gratitud a Davis Herron, quien me otorg6 el beneficio de una exhaustiva lectura de este texto. Desearia agradecer particularmente a Marcia Bystryn su competente y muy paciente labor. Bobbie Bristol orient6 el libro a traves de la producci6n y Jack Lynch me ayud6 a depurar el lenguaje del texto.

EI apoyo financiero para la investigaci6n y ejecuci6n de este libro provino de la generosa ayuda del Institute for Advanced Study, la John Simon Guggenheim Foundation y la Ford Foundation. EI manuscrito fue mecanografiado por el equipo del Center for Policy Research y deseo que tengan mi agradecimiento por su eficiencia colectiva y su buen humor.

Cubierta de Jordi Fornas. Primera edici6n: noviembre de Propiedad de esta edici6n incluyendo la traduccion y el disefio de la cubierta : Edicions 62 sla. Dep6sito legal: B. ISBN: Sus hijos y sus buenos arnigos constituyen para ella totali dad de la especie humana.

En cuanto a sus relaciones con sus eonciudadanos, puede mezclarse entre enos, pero no los ve; los toea, pero no los siente; el existe solamente en si mismo y para el solo. Y si en estos terminos queda en su mente algun sentido de familia, ya no persiste ningun sentido de sociedad.

EI dominio publico A menudo, los tiempos modemos son comparados con aquelios aiios en los que comenzo la decadencia del Imperio Romano: del mismo modo en que la podredumbre moral supuso el socavamiento del poder romano para gobernar el Occidente, se ha dicho que ha socavado el poder moderno de Occidente para gobemar el mundo.

A pesar de la simpleza de esta concepcion, la misma contiene un elemento de verdad. Existe un escabroso paralelo entre la crisis de la sociedad romana con posterioridad a la muerte de Augusto y la vida modema; se refiere al equilibrio entre la vida privada y la vida publica.

Cuando la era de Augusto se fue apagando, los romanos comenzaron a considerar sus vidas publicas como una cuestion de obligaci6n formal. Las ceremonias publicas, las necesidades militares del irnperialismo, los contactos rituales con otros rornanos fuera del circulo familiar, todo se transformo en una obligacion en la que los romanos participaban con un espiritu cada vez mas pasivo, de acuerdo a las normas de la Res Publica, pero confiriendo una pasion cada vez menor a sus actos de conformidad.

A medida que la vida publica se volvia incruenta, el romano busco en privado un nuevo foco para sus energias emocionales, un nuevo principio de compromiso y creencia. Este compromiso privado era mistico, relativo a una huida del mundo a todo nivel y de las formalidades de la res publica como parte de ese mundo.

Este compromiso estaba relacionado con diferentes sectas del Proximo Oriente, de entre las cuales el Cristianismo paso a ser paulatinamente la dominante. Finalmente el Cristianismo dejo de representar un compromiso espiritual practicado en secreto, se expandio por el mundo y se transform6 en un nuevo principio de orden publico.

Actualmente, la vida publica tambien se ha transformado en una cuestion de obligaci6n formal. La mayoria de los ciudadanos mantienen sus relaciones con el Estado dentro de un espiritu de resignada aquiescencia, pero esta debilidad publica tiene un alcance mucho mas amplio que los asuntos politicos.

Las costumbres y los intercambios rituales con los extraiios se perciben, en el mejor de los casos, como formales y frfos y, en el peor de los casos, como falsos. El propio extraiio representa una figura amenazadora y pocas personas pueden disfrutar plenamente en ese mundo de extraiios: la ciudad cosmopolita.

Los romanos buscaban en privado otro principio :para? Esta vida psiquica se percibe de manera tan preciosa y delicada que podria llegar a marchitarse si se la expusiera a las duras realidades del mundo social, y solo floreceria con la condicion de que estuviera protegida y aisla?

El yo de cada per: sona se ha transformado en su carga principal: conocerse a si mismo constituye un fin, en lugar de ser un medio para con?

En el romano de la epoca posterior a Augusto, la busqueda de sus dioses privados, orientales, estaba separada en su mente del mundo publico. Acabo imponiend? Bajo el codigo moderno de intenci? Podemos entender que el trabajo de un politico sea el de. La obsesion con las personas a expensas de relaciones sociales mas impersonales es como un filtro que descolora nuestra comprension racional de la sociedad, oscurece la persistente importancia de la clase en la sociedad industrial avanzada, nos lleva a creer que la comunidad es la resultante de un acto de autodescubrimiento mutuo y a subestimar las relaciones comunitarias de extrafios, particularmente aquellas que tienen lugar en las ciudades.

Ironicamente, esta concepcion psicologica tambien inhibe el desarrollo de las fuerzas de la personalidad basica, tales como el respeto hacia la intimidad de los demas, 0 la comprensian de que, ya que cada yo es en alguna medida una vitrina de horrores, las relaciones civilizadas entre los seres humanos solo pueden prosperar en tanto permanezcan encerrados aquellos desagradables secretos de deseo, codicia y envidia.

El advenimiento de la psicologia moderna, y del psicoanalisis en particular, fue establecido sobre la creencia de que en la comprension de los trabajos internos del yo sui generis, sin ideas trascendentales acerca del demonio 0 del pecado, las gentes podrian zafarse de estos horrores y ser liberadas para participar mas plena y racionalmente en una vida fuera de los limites de sus propios deseos.

Multitud de personas estan comprometidas como nunca antes con sus singulares historias vitales y emociones particulares; y este interes ha demostrado ser una tramp a mas que una Iiberacion,. Debido a que esta imaginaclon psicoI6gica de la vida tiene vastas consecuencias sociales, deseo denominaria con un nombre queal principio puede parecer inadecuado: esta imaginacion representa una vision intima de la sociedad.

Pero precisamente porque a 10 largo de nuestra experiencia hemos Ilegado a esperar estos beneficios psicologicos, y justamente porque demasiada vida social con un significado concreto no puede producir estas gratificaciones psicologicas, el mundo exterior, el mundo impersonal, parece abandonarnos, parece estar viejo y vacio.

Hasta cierto punto, estoy girando en torno al argumento expuesto por David Riesman en La muchedurnbre solita ria. Riesman creta que la sociedad norteamericana, y en su despertar Europa occidental, se estaba moviendo desde unacondicion interna hacia una condicion externa.

La secuencia deberia invertirse. Las sociedades occidentales se 12 13 mueven desde algo asi como una condicion externa hacia una interna, excepto que en medio de la autoabsorcion nadie puede decir que es interno. Como consecuencia, se ha producido una confusion entre la vida privada y la publica; las gentes estan resolviendo en terminos de sentimientos personales aquellas cuestiones publicas que solo pueden ser correctamente tratadas a traves de codigos de significado impersonal.

Esta confusion podria parecer un problema especificamente norteamericano. El valor que la sociedad norteamericana otorga a la experiencia individual podria conducir a que sus ciudadanos consideraran a toda la vida social segun el sentimiento personal.

Sin embargo, no es el aspero individualismo el que se experimenta actualmente; en cambio, es la ansiedad sobre el sentimiento individual la que experimentan los individuos en funcion del camino que sigue el mundo. El origen de esta ansiedad se encuentra en los grandes cambios sufridos por el capitalismo y la creencia religiosa. Estos fenomenos no son estrechamente nacionales en sus fronteras.

El desgaste de la vida publica exige tambien una especie de analisis al margen de los modos habituales de la historia social. Hablar de la expresion en publico conduce naturalmente a la pregunta: iDe que c1ases de expresion es capaz el ser humano a nivel de las relaciones sociales?

Por ejemplo, cuando un hombre Ie hace un cumplido a un extrafio, lesta actuando expresivamente en la forma en que 10 haria un actor de teatro? Es diffcil referirse a una vacuidad de expresion en la vida publica sin disponer de alguna teoria acerca de 10 que representa la expresion en sociedad.

He tratado de crear una teoria de la expresion en publico a traves de un proceso de accion reciproca entre historia y teoria. Los carnbios concretos en la conducta publica, el lenguaje, la vestimenta y la creencia son utilizados en este libro como evidencia para la construccion de una teoria acerca de la naturaleza de la expresi6n en sociedad.

Asi como la historia ha propuesto guias a la teoria, yo he tratado de tomar los insights abstractos obtenidos como guias en su curso hacia nuevos interrogantes que formular a la cronica historica, Una interrogacion dialectica significa que la argumentaci6n esta acabada solo cuando el libro ha sido terminado.

Los interrogantes historicos y teoricos seran analizados una y otra vez en las paginas subsiguientes de este libro. El amor [uera del dominio publico El problema publico de la sociedad contemporanea presenta dos aspectos: la conducta y los temas que son impersonales no suscitan demasiado interes, ya que comienzan a despertar interes cuando las gentes los consideran, falsamente, como si fuesen cuestiones de personalidad.

Pero debido a que este doble problema existe, crea otro problema dentro de la vida privada. El mundo de los sentimientos privados pierde cualesquiera limites, ya no se encuentra constrefiido por un mundo publico en el cual las gentes hacen de si mismas una alternativa y una inversion compensada.

Por 10 tanto, el descaste de una vida publica poderosa deforma las relaciones intimas que se apoderan del interes sincero de las gentes. En las ultimas cuatro generaciones no se ha producido una instancia grafica de esta deformacion salvo en el caso de la mas intima de las experiencias: el amor ffsico. En el curso de estas cuatro generaciones, el amor ffsico ha sido redefinido desde terminos de erotismo a terminos desexualidad.

El erotismo victoriano implicaba relaciones sociales; la sexualidad implica la identidad personal. Entre la burguesfa del siglo XIX, los conceptos de erotismo se expresaban casi exclusivamente con temor y, en consecuencia, a traves del filtro de la represion, Toda accion sexual era os curecida por un sentimiento de violacion, una violacion del cuerpo de la mujer por parte del hombre, violacion del codigo social por dos arnantes, violacion por dos homosexuales de un codigo moral mas profundo.

Grandes estamentos de la sociedad moderna se han rebelado contra el temor y la represion, y todo esto es positivo. Pero a raiz de la manera en que los ideales de intimidad tifien la imaginacion moderna, se ha producido tambien una reac- 14 15 cion contra la idea de que el amor ffsico constituye una acci6n en la cual las gentes se comprometen y como cualquier otra accion social deberfa tener reglas, limites y ficciones necesarias que otorgaran a Ia accion un significado especifico.

En cambio, el sexo es una revelaci6n del yo. Por 10 tanto, una nueva esclavitud sustituye a la antigua. Imaginamos que la sexualidad sirve para definir un vasto territorio relativo a quienes somos y que sentimos. Sin embargo, la sexualidad, como un estado expresivo mas que como un acto expresivo, es entropica, Cualquier cosa que experimentemos debe concernir de alguna manera a nuestra sexualidad, pero la sexualidad es. Nosotros la revelamos, la descubrimos, aceptamos sus condiciones, pero no la dominamos.

Eso seria manipulativo, instrumental, insensible; y asimismo colocaria a la sexualidad en un pie de igualdad con las emociones que intentamos moldear y no con aquellas a la que deseamos someterla. Los victorianos, quienes tomaron al sexo segun esta Ultima expresion, podian, por 10 tanto, hablar de aprender de su vida erotica, a pesar de que el aprendizaje fuese tan dolorosamente diffcil debido a los filtros de la represion, Actualmente, nosotros no aprendemos del sexo porque esa circunstancia coloca a la sexualidad fuera del yo; en cambio, nos dirigimos, frustrada e interminablemente, en busca de nosotros mismos a traves de los genitales.

Dicha violacion ocasionaba el entredicho temporario de todas las demas relaciones sociales de esa persona: el conyuge, los hijos, los propios padres de Ia persona eran relacionados slmbolicamente por la culpa, y practicamente si se descubria que la violacion habia tenido lugar. Actualmente parecerfa ilogico que una persona que tuviera un asunto, ya sea dentro 0 fuera de los limites de un matrimonio, 10 viera innatamente conectado a las relaciones par entales, de modo que cada vez que hiciera el amor con otra persona su status como hijo de otro se viera alterado.

Podriamos decir que se trata de una cuestion de casos individuales, de factores de Ia personalidad y no de una cuestion social. Entre espiritus mas libres se podria plantear el mismo argumento referido a un asunto en relacion con un matrimonio.

En una SOCle r dad 1a expenenc. En un sentldo. Por 10 tanto, e uceso signiftcan para que es extenor a e esta persona 0 este s. Los s:ciedad represiva terapeutas.

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El declive del hombre público

Shelves: sociology Speaking as one who has read very little sociology, I found this book to be very eye-opening. At some point I may attempt a genuine review. Connecting with strangers in an emotionally satisfying way and yet remaining aloof from them was seen as the means by which the human animal was transformed into the social — the civilized — being. And the fullest flowering of that public life was realized in the 18th Century in the great capital cities of Europe. Sennett shows how our lives today are bereft of the pleasures and reinforcements of this lost interchange with fellow citizens. He shows how, today, the stranger is a threatening figure; how silence and observation have become the only ways to experience public life, especially street life, without feeling overwhelmed ; how each person believes in the right, in public, to be left alone. And he makes clear how, because of the change in public life, private life becomes distorted as we of necessity focus more and more on ourselves, on increasingly narcissistic forms of intimacy and self-absorption.

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El declive del hombre público, de Richard Sennet

Knoff, Inc. Debo una especial deuda de gratitud a Davis Herron, quien me otorg6 el beneficio de una exhaustiva lectura de este texto. Desearia agradecer particularmente a Marcia Bystryn su competente y muy paciente labor. Bobbie Bristol orient6 el libro a traves de la producci6n y Jack Lynch me ayud6 a depurar el lenguaje del texto.

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EL DECLIVE DEL HOMBRE PUBLICO

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Sennett, Richard - El declive del hombre público

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