DIALOGO ENTRE UN SACERDOTE Y UN MORIBUNDO PDF

El moribundo debil y agonizante se niega a arrepentirse y a olvidarse de aquello que para el son recuerdos de su vida y su andar por el mundo. El sacerdote trataba de hacerlo recapacitar y que entiendera que solo dejando entrar a Dios en su corazon podria ser absuelto y perdonado. Porque en el seno de su pensamiento anida un profundo sentido de la libertad, en su significado absoluto. El Moribundo: No nos comprendemos. La he resistido algunas veces, de eso me arrepiento. Prestas a la cosa creada todo el poder del creador.

Author:Mahn Barg
Country:Iceland
Language:English (Spanish)
Genre:Finance
Published (Last):22 September 2011
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SACERDOTE: Entonces, en el corto espacio que te queda, aprovecha tan oportuno remordimiento para pedir la absolucin general de tus pecados, confiado de que solo considerando la reverencia del tan reconfortante y sagrado sacramento de la penitencia puedes esperar perdn de manos de Todopoderoso Dios, nuestro Eterno Padre.

Fui creado por la Naturaleza con los ms intensos apetitos y las ms ardientes pasiones y fui puesto en esta tierra con el nico propsito de aplacar ambos rindindome ante ellos. Son los componentes de mi ser creado y no son ms que partes mecnicas necesarias para la realizacin de los propsitos bsicos de la Naturaleza.

O, si lo prefieres, ellos son efectos incidentales esenciales a sus designios para conmigo y se conforman enteramente a sus leyes. Me arrepiento solo de que nunca he reconocido suficientemente la omnipotencia de la Naturaleza y mi remordimiento se dirige nicamente contra el uso modesto que hice de las facultades -criminales a tus ojos pero perfectamente comprensibles a los mos- que ella me otorg para su servicio.

En ocasiones me le resist y estoy apenado de corazn por ello. Fui cegado por lo absurdo de tus doctrinas, a las que ech mano para combatir la violencia de aquellos deseos plantados en mi por un poder mucho ms divinamente inspirado y ahora me arrepiento de haberlo hecho.

Traduccin por Christian Hess Araya, www. Esa es la causa de mi pesar; resptame tanto como para no imputarme otra. Cuan descarriado ests por tales sofismas! Atribuyes al mundo creado todo el poder del Creador! Acaso no ves que las lamentables tendencias que han desviado tus pasos no son ms que los efectos de esa misma Naturaleza corrupta a la que atribuyes omnipotencia?

Deseara que argumentaras ms racionalmente o, de lo contrario, que me dejaras solo para poder morir en paz. Qu quieres decir con Creador? Qu entiendes por Naturaleza corrupta? Todo lo que fue creado fue creado por l; todo fue hecho por su mano y su creacin es mantenida como un simple efecto de su omnipotencia. En tal caso, dime por qu este hombre tuyo, quien es tan poderoso, hizo no obstante a la Naturaleza corrupta, como lo expresas.

Qu mrito habra al ejercitarlo si, en esta vida, no fuese tan factible elegir el bien como evadir el mal? No conoca, pues, a su criatura? E ignoraba el resultado? Dnde est siquiera el hombre que entiende todas las cosas visibles?

Por qu necesitas una segunda dificultad cuando no puedes explicar la primera? Si admitimos que es posible que la Naturaleza sea la nica responsable de crear aquello que le atribuyes a tu Dios, por qu insistes en buscar una mano maestra?

Estudia la Fsica y entenders mejor la Naturaleza; aprende a pensar con claridad, desecha tus ideas preconcebidas y no tendrs necesidad de este Dios tuyo. Entenda que no eras ms que un Sociniano2 y traje armas para combatirte. Pero como puedo ver ahora que eres un ateo cuyo corazn est cerrado a las autnticas e innumerables pruebas que se nos da diariamente de la existencia del Creador, no tiene caso que diga ms.

No se puede devolver la vista a un ciego. T edificas, fabricas razones, multiplicas explicaciones, mientras que yo destruyo y simplifico las cuestiones. Amontonas error sobre error y yo desafo todos los errores.

Cul de nosotros es el ciego? Debe haber siempre una conexin obvia entre entendimiento y creencia. La comprensin es la condicin primaria de la fe. Donde no hay comprensin, la fe muere y quienes dicen que no entienden pero aun as dicen que creen son hipcritas.

Te desafo que digas que crees en el Dios cuyas alabanzas cantas, porque no puedes demostrar su existencia ni est dentro de tus capacidades definir su naturaleza, lo que significa que no lo entiendes y, puesto que no entiendes, eres incapaz de ofrecerme argumentos razonados.

En otras palabras, cualquiera cosa que est ms all del entendimiento humano o es ilusin o es capricho ocioso y, puesto que tu Dios debe ser una u otro, tendra que estar loco para creer en la primera y ser estpido para creer en el segundo. Prubame que la materia es inerte y te conceder un Creador. Mustrame que la Naturaleza no se basta a s misma y gustosamente te permitir asignarle un Seor.

Pero hasta que lo hagas, no ceder una pulgada. Me convenzo solo con evidencia y la evidencia la proveen solo mis sentidos. Ms all de sus lmites, soy incapaz de creer en nada. Creo en el Sol porque lo puedo ver: entiendo que es el centro en que se junta toda la materia inflamable de la Naturaleza y estoy encantado, pero de ninguna manera asombrado, por su curso regular.

Es un fenmeno de la fsica, quizs no ms complejo que el funcionamiento de la electricidad, que no nos es dado comprender. Necesito decir ms? T puedes construir tu Dios y colocarlo por sobre esos fenmenos, pero me lleva eso hacia adelante? No se me exige hacer tanto esfuerzo comprendiendo al obrero como definiendo su obra?

Consecuentemente, no me has prestado ningn servicio al erigir esta ilusin tuya. Has confundido y no iluminado mi mente y te debo no gratitud sino odio. Tu Dios es una mquina 2 "Doctrina cristiana, considerada hertica por las iglesias mayoritarias, difundida por el pensador y reformador italiano Fausto Socino, aunque al parecer se inspir en las ideas ya formuladas por su to Lelio Socino.

La doctrina sociniana es antitrinitaria y considera que en Dios hay una nica persona y que Jess de Nazaret es slo un hombre, aunque nacido milagrosamente de la Virgen Mara por voluntad divina.

Pero, entiendes que yo no tena otra opcin ms que desechar tu modelo en el momento en que entr en destiempo con mis pasiones? En este momento, mi alma dbil exige paz y filosofa; por qu intentas alarmarla con tu sofistera que le infundir terror pero no la convertir; la inflamar sin hacerla mejor?

Mi alma es lo que quiso la Naturaleza que sea, es decir, una consecuencia de los rganos que la Naturaleza quiso implantar en mi de acuerdo con sus propsitos y necesidades. Ahora bien, puesto que la Naturaleza necesita del vicio tanto como necesita de la virtud, me condujo hacia el primero cuando lo consider oportuno y, cuando tuvo necesidad de la segunda, me llen de los deseos pertinentes, a los que me rend con igual prontitud. No busques ms all de sus leyes la causa de nuestra humana inconsistencia y, para explicar sus leyes, no mires ms all de su voluntad y de sus necesidades.

Y se sigue que es igualmente posible que todo derive de una primera causa en la que podra no haber razn ni sabidura. MORIBUNDO: Quiero demostrarte que es posible que todo es simplemente lo que es y lo que ves que es, sin que sea el efecto de alguna causa dirigida razonable y sabiamente; que los efectos naturales deben tener causas naturales sin que exista necesidad de suponer que tengan un origen sobrenatural tal como tu Dios, quien, como ya dije, requerira de mucha explicacin pero que por s mismo no explicara nada; que, una vez concedido que Dios no sirve a ningn propsito provechoso, se convierte en completamente irrelevante; que es lo ms seguro que aquello que es irrelevante no cuenta y que lo que no cuenta es como si nada.

No s de nada ms entretenido que comprobar por mi mismo hasta qu extravagantes extremos han llevado los hombres el fanatismo y la imbecilidad en cuestiones religiosas; excesos tan inmencionables que el catlogo de aberraciones, aunque horripilante, es, siempre lo pienso, invariablemente fascinante de contemplar. Respndeme esto con franqueza y, sobre todo, no des respuestas interesadas!

Si yo fuese tan dbil como para permitir que se me convenza de creer en tus absurdas doctrinas que prueban la increble existencia de un ser que hace necesaria la religin, qu clase de culto me aconsejaras ofrecerle? Preferiras que me incline hacia los ociosos caprichos de Confucio o los sinsentidos de Brahma?

Debera postrarme ante la Gran Serpiente de los Negros, la luna y las estrellas de los peruanos o el Dios de los ejrcitos de Moiss? A cul de las sectas de Mahoma me sugeriras unirme? O cul hereja cristiana en particular diras que es preferible a todas las dems? Piensa cuidadosamente antes de responder. Al recomendarte mis propias creencias, te amo tanto como me amo a mi mismo. Y no se escucha ninguna voz por la sencilla razn de que tu Dios -quizs porque no puede o porque tiene demasiada sensatez o por cualquier otra razn que quieras imputarle a un ser cuya existencia solo reconozco por urbanidad, o, si lo prefieres, por ser tan complaciente como me es posible con tus pequeas opiniones- te deca que ninguna voz se escucha porque este Dios, si es que existe como eres tan demente para creer, no puede pretender convencernos empleando medios tan absurdos como los utilizados por tu Jess.

No son todos ellos pruebas? Para que una profeca sea una prueba, primero debo convencerme de que lo predicho realmente se cumpli. Ahora bien, puesto que las profecas son parte de la historia, no pueden tener mayor peso en mi mente que todos los dems hechos histricos, de los cuales tres cuartas partes son altamente dudosos. Si a ello aadiese la posibilidad, o ms bien la probabilidad, de que me fueron transmitidos nicamente por historiadores con un velado inters, tendra, como ves, pleno derecho a ser escptico.

Ms aun, quin me asegura que tal o cual profeca no fue hecha despus del evento, o que no fue ingeniada polticamente o de modo que se auto satisfaga, tal como predecir un reinado prspero bajo un rey justo o heladas en el invierno? Si todo esto es de hecho el caso, cmo puedes sostener que las profecas -en s tan necesitadas de prueba- pueden constituir ellas mismas una prueba?

En cuanto a tus milagros, no estoy ms impresionado por ellos que por las profecas. Todos los embaucadores han obrado milagros y los estpidos se los han credo.

Para convencerme de la veracidad de un milagro, tendra que estar seguro de que el evento que tildas de milagroso va absolutamente en contra de las leyes de la Naturaleza, pues solo los eventos que ocurran fuera de la Naturaleza pueden ser considerados milagros. Pero, quin es tan versado en sus caminos como para atreverse a decir en qu punto la Naturaleza termina y en qu preciso momento es violada? Solo se requiere de dos cosas para acreditar un supuesto milagro: un charlatn y una turba de pusilnimes espectadores.

No vale la pena buscar ninguna otra clase de origen para tus milagros. Todos los fundadores de nuevas sectas han sido obradores de milagros y -lo cual es decididamente ms extrao- siempre han encontrado imbciles que les creen. Tu Jess nunca logr nada ms prodigioso que Apolonio de Tiana y a nadie se le ocurrira sostener que ste fuese un dios. En cuanto a tus mrtires, constituyen por mucho el ms dbil de tus argumentos. Fanatismo y obstinacin es todo lo que se necesita para obtener un mrtir.

Y si alguna causa alternativa me proveyese de tantos santos mrtires como los que reclamas para la tuya, jams tendra fundamentos para creer a la una mejor que la otra, sino que, por el contrario, me inclinara a pensar que ambas son deplorablemente inadecuadas. Mi querido amigo, si fuese cierto que el Dios que predicas realmente existe, necesitara l de milagros, mrtires y profecas para establecer su reinado?

Y si, como dices, el corazn del hombre es obra de Dios, no seran los corazones de los hombres el templo que l escogera para su ley? Con seguridad, esta equitativa ley -puesto que emana de un Dios justo- estara idntica e irresistiblemente impresa en todos nosotros, desde un confn del universo al otro.

Todos los hombres, teniendo en comn ese delicado y sensible rgano, adoptaran tambin una forma comn de alabar al Dios del cual lo han recibido. Tendran todos la misma forma de amarlo; la misma forma de adorarlo y de servirle; y seran tan imposible para ellos equivocarse en cuanto a su naturaleza como resistir el secreto llamado de sus corazones de alabarlo.

Pero, en vez de eso, qu encuentras a travs del entero universo? Tantos dioses como hay naciones; tantas formas de servirles como hay cerebros y frtiles imaginaciones. No, predicador, ofendes a tu Dios al presentrmelo en esta luz. Permteme rechazarlo del todo, porque si l existe, lo ofendera menos por mi descreimiento que t por tus blasfemias.

Piensa, predicador! Tu Jess no fue mejor que Mahoma; Mahoma no fue mejor que Moiss; y ninguno de los tres fue superior a Confucio, aunque Confucio s plasm un nmero de principios perfectamente vlidos, mientras que los otros profirieron sinsentidos.

Pero ellos y los de su clase son charlatanes que han sido mofados por hombres pensantes, credos por el populacho y deberan haber sido colgados mediante debido proceso legal.

Saba exactamente cmo embaucar al pblico y era, por tanto, eminentemente sancionable bajo la clase de reino y estado del que Jerusaln era entonces parte. Fue una muy sensata decisin la de removerlo y es quizs el nico caso en que mis principios -que son por cierto muy blandos y tolerantes- podran admitir la aplicacin de todo el rigor de Temis. Perdono todos los errores, salvo aquellos que pongan en peligro el gobierno bajo el cual vivimos; los reyes y su majestad son las nicas cosas a las que concedo confianza y respeto.

El que no ama a su pas y a su Rey no merece vivir.

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